3 beneficios de reducir el desperdicio de alimentos en el mundo

Todos hemos oído hablar de las increíbles cifras que se manean cuando se habla del desperdicio de alimentos a nivel mundial. Reducir estas cifras tendría una serie de consecuencias beneficiosas a nivel global, pero también para cada individuo concreto. Por ejemplo, las primeras beneficiadas serían las familias, al verse ajustados sus presupuestos.

El desperdicio de alimentos a escala global

La globalización de los mercados y del consumo nos permite comer naranjas todo el año, pero también hace que la producción de esas naranjas sea más cara y menos sostenible. Si a eso añadimos el mandato no escrito pero vigente de deshacerse de determinado excedentes de comida, nos encontramos con una situación de auténtica crisis. Mientras cargamentos enteros de productos frescos en perfecto estado se lanzan al mar porque es más barato destruirlos que donarlos, millones de personas pasan hambre.

Uno de los beneficios de reducir el desperdicio de alimentos en este sentido sería, claramente, la reducción del hambre y por tanto de la mortalidad.

Para ello es necesario recurrir al consumo de proximidad, algo que está en la mano de muchas familias. No hablamos de cultivo ecológico necesariamente, sino de cultivos de la zona. La compra de productos de temporada, si fuese una decisión tomada de manera masiva y se sostuviera en el tiempo, ayudaría a provocar un cambio en el tipo de explotación agrícola y ganadera. Así se reduciría el desperdicio de alimentos.

Cómo desperdiciar menos alimentos en casa

No siempre podemos optar por el consumo de proximidad, pero sí podemos mejorar el modo en que conservamos los alimentos que compramos y también podemos hacer una compra más racional.

  1. Comprar productos de temporada siempre que sea posible
  2. Almacenar esos productos de manera óptima para que duren más tiempo
  3. Controlar siempre las fechas de caducidad, para consumir los alimentos antes de que se pasen de fecha
  4. Cocinar y congelar los alimentos frescos para que duren todavía más tiempo
  5. Reducir la cantidad que compramos cada vez, para que el desperdicio de alimentos sea el mínimo

Beneficios de estas prácticas

  • Es fácil comprender que, si usamos todos los alimentos que compramos, necesitaremos comprar menos; es decir, gastaremos menos dinero en alimentación.
  • Una vez organizada la despensa, cocinar cantidades mayores de alimentos y congelarlos fomenta el consumo de alimentos más sanos. Cuando cocinamos en casa y evitamos el consumo de alimentos procesados, ganamos en salud.
  • La compra de productos de temporada elimina la necesidad de usar conservantes o de construir grandes plantas para la conservación de los mismos. Por lo tanto, a nivel global, es una medida que, a largo plazo, mejoraría el medio ambiente.

En general, cualquier medida que tienda a la reducción del desperdicio de alimentos o a un uso más razonable de los recursos, sean estos los que sean, contribuye a la sostenibilidad de la vida humana en la tierra.

¿Y tú? ¿Practicas alguna de estas medidas? ¿Eres consciente de la gran cantidad de alimentos que se desperdician?

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